jueves, 10 de julio de 2014

LIBERTAD Y CREATIVIDAD EN EDUCACIÓN

"LIBERTAD Y CREATIVIDAD EN EDUCACIÓN"
CARL ROGERS

QUÉ SIGNIFICA ENSEÑAR

 Enseñar es más difícil que aprender porque lo que el enseñar exige es esto: permitir que se aprenda. El verdadero maestro, en realidad, no permite que se aprenda otra cosa que... aprender. El maestro aventaja a sus alumnos sólo en esto: en que él tiene que aprender mucho más que ellos todavía... pues tiene que aprender a permitirles que aprendan.

QUÉ ES APRENDER

Voy a hablar del aprendizaje, pero no de esas cosas desvaídas, estériles, fútiles y de rápido olvido que se embuten en la cabeza de esos pobres y desvalidos niños atados a sus asientos con las férreas ligaduras del conformismo. Voy a hablar del APRENDIZAJE, de esa insaciable curiosidad que lleva al adolescente a absorber todo cuanto le es dado ver, oír y leer acerca de los motores de gasolina, porque le interesa mejorar el rendimiento y la velocidad de su «crucero».

Dos clases de aprendizaje

Memorizar cosas como, por ejemplo, daz, ten, sep, ins, fir, etcétera, es tarea difícil. Como esas sílabas no significan nada, no son fáciles de aprender y no es raro que se las olvide pronto.

Con frecuencia no nos damos cuenta de que gran parte del material que se les presenta en clase a los alumnos tiene para ellos el mismo carácter abstruso y vacío que esta lista de sílabas sin sentido tiene para nosotros.

En tal aprendizaje sólo interviene la mente, o sea que se verifica «del cuello para arriba», sin participación de las emociones ni de las significaciones personales, de suerte que no reviste importancia para la persona total.

En contraste con éste, existe algo así como un aprendizaje sugerente, significativo, experimental.  Es probable que el niño que ya ha memorizado que «dos más dos son cuatro» un día se dé cuenta, de pronto, jugando con sus cubos o con las canicas, de que «dos más dos son realmente cuatro».

Un ejemplo;  si a un niño de cinco años se lo traslada a otro país y se le deja jugar a su antojo durante horas con sus nuevos amigos y sin que posea conocimiento alguno del idioma de éstos, al cabo de pocos meses aprende esa lengua e inclusive adquiere el acento propio de ella. Es decir que el niño aprende de una manera que para él tiene sentido y significación, aprendizaje éste que avanza a un ritmo veloz en extremo. Sin embargo, si se pretende enseñarle esta nueva lengua fundando la instrucción en los elementos que tienen significación para el maestro, el aprendizaje se torna sumamente lento y hasta es probable que se detenga.

  Precisiones

Aprendizaje significativo o experimental. Este tiene el carácter de una implicación personal: la totalidad de la persona, en sus aspectos sensitivo y cognitivo, se halla en el acto de aprender. Es de iniciativa propia, pues, aun cuando el impulso o el estímulo provengan de fuera, la sensación de descubrir, de lograr, de aprehender y comprender viene de dentro. Es difusivo, puesto que hace que cambien la conducta, las actitudes y quizás hasta la personalidad del educando.

Aprendizaje de la persona total

De antiguo, la educación ha considerado el aprendizaje como una forma ordenada de la actividad cognitiva de la porción izquierda del cerebro

Involucrar a toda la persona en el aprendizaje significa también poner en libertad y utilizar la porción derecha del cerebro. El hemisferio derecho funciona de modo totalmente distinto. Es la parte intuitiva, la que aprehende la esencia antes de conocer los detalles, la que abarca la Gestalt entera, la configuración total.

En el aprendizaje significativo se combinan lo lógico y lo intuitivo, el intelecto y las sensaciones, el concepto y la experiencia, la idea y el significado. Cuando aprendemos de esa manera somos completos, utilizamos todas nuestras potencialidades masculinas y femeninas.

El dilema

Estimo que todos los maestros y educadores prefieren facilitar este tipo de aprendizaje experimental y significativo de la totalidad de la persona, antes que la forma disparatada del silabario. Con todo, en la gran mayoría de nuestras escuelas, en todos los niveles de la educación, estamos encasillados dentro de un criterio tradicional y convencional que hace difícil, si no imposible, el aprendizaje significativo.


Conclusión

Cuando los ojos del estudiante refulgen a causa de un descubrimiento, un nuevo conocimiento que colma e ilumina su vida. tal circunstancia hace que toda esa ardua tarea, ese esfuerzo personal de enseñar, se justifique plenamente. ¿Qué hacer, entonces, para que ese hermoso fulgor aparezca con mayor frecuencia?  Puede ser una filosofía, si se quiere, pero de una filosofía que surge de la experiencia de muchos profesores y estudiantes, de cuyas peripecias personales nos enteraremos a través de sus propios relatos.

Los grandes cambios en la educación y en el aprendizaje no proceden de las actividades en las aulas: evolucionan a partir de valores y convicciones que tratan de encontrar formas de llevar a cabo los cambios.


Autor: Francisco Traverso Gahan                                                                                             

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