Artículo de Don Antonio Sciortino, director de la
revista italiana Famiglia Cristiana
Papa Francisco y la escuela
Leí con placer la
nota principal acerca de la escuela, de la edición número veinte, en la cual se
replantea la necesidad de una alianza educativa entre la escuela, la
familia, los educadores deportivos y los animadores de los oratorios.
Personalmente pude experimentar dicha "alianza", que también se
extiende hacia las autoridades locales, a las fuerzas de orden público y a los
diferentes círculos culturales. El resultado de esta colaboración conjunta en
la ciudad de Roma fue la creación de un clima positivo para la educación. Todos
debemos sentirnos responsables de la formación de los chicos y los jóvenes y
dejarnos involucrar en la misma. Así se estará realizando aquello que el Papa
Francisco ha dicho al ambiente educativo de la escuela italiana: "Para
educar a un chico se necesita un pueblo". Así, los chicos y
jóvenes podrán aprender las tres lenguas que propone el Papa.
Muchos de los
puntos de reflexión que el papa Francisco planteó, han sido como una fiesta
para la escuela de Roma. Frente a la emergencia educativa y a la pérdida del
sentido de la vida, ya no hay tiempo para contraposiciones estériles entre
docentes, padres y todos aquellos que tienen el corazón en el crecimiento
armónico de las nuevas generaciones. En la escuela no se debe aprender sólo
conceptos, sino fundamentalmente valores y estilos de vida. En este
sentido se plantean las "tres lenguas", que son las de la mente, del
corazón y de las manos. Esta es la explicación del Papa al respecto: "Pensar
aquello que sentís y que hacés; sentir aquello que pensás y que hacés; y hacer
bien aquello que pensás y sentís. Las tres lenguas, siempre armónicas, siempre
juntas."

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